La fusión perfecta entre la pureza del vidrio y la calidez de las fibras naturales. Con sus 30 cm de altura, esta pieza de 18x30 cm es mucho más que un florero: es un creador de atmósferas. Su manija de soga rústica le aporta ese toque descontracturado y 'chic' que buscan los hogares modernos. Usalo como fanal para iluminar tus noches de verano o como un florero imponente para ramas secas que duran todo el año.
