La fantasía de los juguetes que cobran vida.
Esta bola de nieve captura la esencia más entrañable del cuento del Cascanueces. En su interior, un elegante soldadito de plomo con uniforme rojo monta guardia junto a los tesoros de la infancia: un adorable osito amarillo y pilas de regalos esperando ser abiertos.
Con una altura de 8 cm, es la pieza perfecta para añadir un toque de magia sin ocupar demasiado espacio. Su diseño está coronado por una pieza real en blanco y dorado, y descansa sobre una base de tambor festivo que completa la estética de "juguete antiguo". Es el detalle ideal para decorar una repisa infantil o para regalar a quienes guardan un niño en su corazón.
